Respuesta: Carta abierta al Canal 11 IPN – Programa: “Eres lo que comes”

Les comparto lo que fue la contestación de nuestro defensor de la audiencia Ricardo Raphael y al final les comparto un texto por Ben Goldacre y su critica a los profesionales de la nutrición que trabajan generando este tipo de contenidos.

Contestación del canal 11 a la carta sobre el programa “Eres lo que comes”.

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Por instrucciones del Defensor de la Audiencia de Canal Once, envío abajo la respuesta que se dio a través del sistema de Defensoría de la Audiencia, ante los cuestionamientos sobre el programa “Eres lo que Comes” y su conductora Gillian McKeith.

Le informamos que la serie “You are what you eat” salió de nuestra programación recientemente, una vez agotados los derechos de transmisión adquiridos en el 2011. Fue considerada para Canal Once después de su gran desempeño en Channel Four en el Reino Unido y es interesante apuntar que después de cuatro temporadas, ha habido versiones locales en otros países europeos y varias series derivadas, con Gillian McKeith como presentadora, algunas en el mismo canal. Eso evidentemente, no es garantía de nada, pero tal vez un indicador de que nadie ha tenido consecuencias lamentables por alguna de las recomendaciones incluidas en la serie.

Se consideró que era un reality interesante y harto entretenido sobre alimentación, que permitiría la autorreflexión del televidente y una motivación para buscar ayuda profesional, en caso de necesitarla. No hay episodios iguales, aunque sí un énfasis constante en la preparación y consumo de alimentos frescos y la utilización de algunos procedimientos para diseñar las dietas de los participantes, como el estudio de heces, aunque con la ayuda de un laboratorio. Cabe apuntar que no hubo riesgo de acceder a las dietas ni a los productos derivados, toda vez que no son comercializados en nuestro país.

Se consideró que podría ser un complemento a producciones de Canal Once como “Diálogos en Confianza”, en la que varias veces se han tratado el sobrepeso, la diabetes y otros padecimientos relacionados a nuestros hábitos alimenticios, con especialistas invitados y los testimonios de pacientes y también a otros títulos adquiridos, que a partir de la ciencia, explican con todo detalle, desde el proceso de la digestión hasta la composición de los alimentos mismos, programados en horarios similares.

Tendremos especial cuidado en la selección de todos nuestros contenidos y en advertir a nuestros televidentes sobre la importancia de contar con la orientación de un médico o un especialista en programas y series similares a la que ahora nos ocupa. Agradecemos su valiosa aportación y esperamos seguir contando con su amable atención.

Saludos

Rafael Igartúa Amuchástegui

Vinculación Institucional

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Tel.: (5255) 53561111 ext 60150

Carpio No. 475
Col. Casco de Santo Tomás
México, D.F., C.P. 11340

 

The Truth About Nutritionists

But most offensive to me, as a hard working NHS doctor, is the way that media nutritionists assume the moral high ground, as if they were somehow the source of all that is right and good in the management of lifestyle risk factors for cardiovascular disease and cancer. Nutritionists trade on a peculiarly obsessive, overcomplicated, narcissistic, and dare I say it’s right wing, individualist take on the management of risk factors. But in reality the most important lifestyle risk factors for ill health are difficult and unglamorous ones, such as social inequality.

Public health interventions to address these real problems are far less lucrative and far less of a spectacle than anything a food crank or a television producer would be willing to delve into. What prime time series looks at food deserts created by drive-in supermarkets, companies with which media nutritionists so often have lucrative commercial contracts? Which television shows deal with social inequality as a driver of health inequality? Where’s the human interest in prohibiting the promotion of bad foods, using taxation to make nutrient rich foods more accessible, or maintaining a clear labelling system? Where is the spectacle in “enabling environments” that naturally promote exercise or in urban planning that prioritises cyclists, pedestrians, and public transport over the car?

Basic, uncomplicated dietary advice is effective and promotes health. Overly complicated, confusing, tinkering nutritionism is poorly evidenced, because it’s a branch of the entertainment industry it’s there to make money, to create a new market for a new profession, to soup up a recipe show, to titillate, to distract us from social inequality and the real lifestyle causes of ill health, and to pander to our collective modern obsession with food. It tarnishes and undermines the meaningful research work of genuine academics studying nutrition.

The media are now wading into the confusion with programmes such as The Truth About Food, but their efforts are misplaced: it’s the truth about nutritionists that needs to be told.”

http://www.bmj.com/content/334/7588/292
http://www.badscience.net/2007/02/the-truth-about-nutritionists-2/

We deserve Gillian McKeith
 
She personifies our misplaced trust in health ‘experts’

And our lack of knowledge is present in the highest quarters, too; it is not just the plebs who don’t get it. It is an institutionalised ignorance.

http://www.spectator.co.uk/features/27956/we-deserve-gillian-mckeith/